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Próximo destino: Madrid

Algunos de mis sentimientos...

En el trabajo, me contaron que están tristes de que yo me vaya. Quienes me lo dijeron, son dos personas a quienes conozco desde hace poco tiempo pero ya aprecio mucho. Y es cierto, a mí también me apena dejar algunas cosas, algunos hábitos, y lo que es más importante, algunas personas. Ya empiezan las pequeñas despedidas, y siempre me traen tristeza. Igual, ya estoy organizando algo para que nos despidamos y además, para festejar mi cumpleaños. Seguramente habrán sonrisas y lágrimas.
Una amiga tiene miedo de que yo sufra. Yo también tengo miedo de sufrir. La ausencia de mis afectos, la extrañeza ante un lugar nuevo, y tal vez hostil. Y tengo otros miedos: extrañar el mate y la comida, no encontrar trabajo, no poder estudiar un postgrado (o hacer algo en la universidad), no estar cómoda en el lugar donde vivamos, que alguien querido me necesite y yo no esté (o al revés). Temo muchas cosas, pero estoy contenta con la decisión y sé que todo esto es parte de la vida. Y celebro estar viva y tener gente querida con quien compartir todo lo que me está pasando...

Complicaciones

Por qué TODO tiene que ser taaaan complicado en este país? Por qué la gente de la Administración Pública no está para servir a los ciudadanos?
Por estas simples cosas, hoy no puedo pensar en nada para escribir. Nada lindo. Todo es un lío: mis cosas y los trámites. Y eso no me inspira.
Será hasta mañana, si algo mejora.

Un apunte más sobre los mails colectivos y los blogs

Es que en realidad, a mí me dan ganas de escribir cuando me pasan cosas importantes en la vida. No es que tienen que ser cosas como esta de Madrid solamente: en un momento, algo importante fue cómo me hacía renegar la administración pública en Tucumán, después fue algo muy especial entrar a la cátedra en la Universidad, en la Legislatura... Cada pequeño logro, para mí, es un gran logro, y me gusta compartirlo con todas las personas que me importan. Por eso mis mails colectivos. Porque hay cosas que necesito gritarlas, reírlas, llorarlas con todos, y mi forma de compartirlas desde esta distancia que nos separa, es el mail. E, insisto, me siguen encantando los mails personales, esos en que con cada uno comparto la magia que nos une.

Divagues sobre blogs y mails

Siempre me pasó que alguien se quejara de mis mails colectivos. Y también me ha pasado que me quejé de alguien que manda siempre mails colectivos. Pero en este momento, me pasan dos cosas con eso: una, que ciertamente sería muucho tiempo escribirle a cada uno más o menos lo mismo, y lo otro, que no son el reemplazo de los mails personales. Con gusto le escribo a las personas que quiero, y comparto esas pequeñas cosas que sólo nosotros (quien sea que me acompañe en ese “nosotros”), y no siento nunca que pierdo el tiempo. Pero sí he sentido que perdía el tiempo cuando, para que alguien no se queje de que no le escribo algo personal, escribía el mismo mail y después le cambiaba el "Querido xxx". Eso, para mí, es mucho más hipócrita que aceptar que me están pasando cosas que probablemente todos aquellos a quienes les importo quieran saber, y así, se las mando a todos.
Esto sigue siendo una opción, que por ahora me viene bien, y espero que todos la disfrutemos.
Y por ahora, no es taaan público: sólo saben esta dirección mis contactos de mail. Y pueden comentar cosas lindas y también quejarse. Y esa me parece una buena opción. Y es también una invitación, nada de obligaciones ni presiones. Pueden optar por no compartir esta locura.

Quinto Reporte

Bueno... la verdad es que pasan los días y esto se vuelve cada vez más normal. Es loco, pero es un poco así. Pero sólo un poco. En realidad, cuando me pongo a pensar en las cosas un poco más detenidamente, nada sigue siendo taaan normal. Mañana, por ejemplo, tenemos la primera “despedida”. Invitamos al Doctor Danesi a cenar, junto a su familia. Él es una persona muy especial, que realmente nos ha ayudado mucho, y mañana será la primera vez que en tanto tiempo nos reunimos a cenar, más allá de los típicos asados del instituto. Y esto trae reflexiones. Por ejemplo, uno se pregunta si es necesario organizar reuniones cuando falta tan poco para que nos vayamos. ¡¡Y sí, claro que sí!! Es la mejor forma de compartir las alegrías y tristezas que vienen con este gran viaje. Ahora me da cierta tristeza pensar en irme de acá, de Tucumán, de los que ya son mis ambientes, pero sé que cuando llegue el día me va a dar mucha tristeza, así que más vale que comparta el tiempo que me queda con todas las personas que quiero. Habrán lagrimones, ríos de lágrimas, abrazos y muchas emociones, pero luego... ¿Quién nos quita lo bailado? Así que, amigos, acompáñennos: ¿a quién le importa que cueste un poco de trabajo organizar una linda reunión?
Falta poco para mi cumple, que es el 30 de marzo y seguramente pasaremos acá en Tucumán. Ya se me está yendo el bajón de Saturno, y siento que me están llegando todas las energías del Sol. Espero pasar un cumple muy feliz. Me gustan los cumpleaños, propios y ajenos...

Cuarto Reporte

Los días van pasando y por suerte encuentro más paz. No es que ya no me preocupe nada, o que esté inactiva, pero me siento más serena. Al menos duermo bien. Y eso me hace mucho bien.
Pero bueno, por algún lado salen los nervios... ayer estaba lavando los platos que Nati nos regaló para el casamiento, dos se me cayeron y por suerte no se rompieron: los atajé con el dedo gordo del pie derecho. Ay, cómo me dolió eso... cómo me duele!!! No se dan una idea de qué feo fue ese golpe. La verdad es que temía haberme roto algo, pero parece que todo está enterito y en su lugar. Sólo un susto más.
Ayer, ya empecé a revisar rincones y a tirar cosas que hace muuucho tiempo que no uso. Si vieran todo lo que es!! Me tranquilizó un poco hacer eso, sentí que adelanté algo. La verdad es que en algún sentido, va a ser fácil la mudanza: simplemente se carga TODO y listo, pero el tema es que quisiera evitar tener que cargar TODAS las porquerías que tengo. Y bueno, ya empiezan los lagrimones: mirando una bolsita, me encontré con esas carátulas de Sara Kay, del año del arquero, y con frases de este estilo: “La amistad es un tesoro, cuídalo” u otras palabras taquilleras como esas. Y ya sé que están quemadísimas, pero es cierto, y me puse a pensar cuánto voy a extrañar a mi gente querida... y se me escapó un lagrimón que después se confundió con un mar de lágrimas cuando se me cayeron los platos...
Esta mañana hablé con la directora del colegio y se mostró de lo más simpática y contenta con la noticia. Yo, realmente, se lo agradezco, pero me resulta taaan extraño!! Parece que trabajaré hasta el 31 de marzo, de forma de cobrar este mes en los dos trabajos.
El trámite de la visa de Javier se está pareciendo a lo que fue el trámite para mi contrato en la Universidad, cuando trabajé como secretaria del Instituto de Estructuras: interminable, tedioso... con la diferencia de que es urgente y de que varias otras cosas urgentes dependen de eso... Pero bue... habrá que esperar...

Segundo Reporte

15 de marzo de 2004
Igual, no pude dormir... volví a despertarme a las 5 y pico, pero dormité hasta las 6 y cuarto... Lo más loco es que fui al Colegio a trabajar, di una linda clase y cuando salía, le dije a una de las secretarias que necesito hablar con la directora. Luego, la otra secretaria me dijo que ya me iba a explicar cómo llenar el legajo... No le podía decir que no va a haber legajo... Es todo loco.

Tercer Reporte

16 de marzo de 2004
Ayer a la tarde, ya no daba más de sueño, de cansancio, de todo. Después de hacer la masa de los tallarines caseros gracias a las instrucciones de Viviana, pensé que no haría nada más en todo el día. Pero como seguía ansiosa por resolver el tema del colegio, salí en bici con ese rumbo. Cuando iba andando, sin discman (esto quiere decir “lo más atenta posible”), me di cuenta de que ya no podía seguir más así, tan agotada. Y temí que si a la noche no dormía bien, algo grave pasara. Qué sé yo... caerme de la bici, un golpe, un desmayo... algo... Encima, salí de gusto, porque no encontré a la directora del colegio. Pero me dije que algo tenía que hacer, ya que estaba en la calle. Y me fui a visitarla a Cecilia. Ella estaba ocupada con alumnos, pero después de un rato le pude contar. Como todos, quedó shockeada con la noticia. Y organizó para mañana unos mates con Vanesa, que ya está de licencia por maternidad. Y tal vez el sábado próximo haya una despedida. Cuando Ceci me dijo esto, yo pensé “¡Qué rápido! ¡Si nos vamos a ver muchos días más después del sábado!” Pero ahora que lo pienso, el sábado ya va a ser 20 y se supone que a fin de mes probablemente estemos viajando, así que mucho tiempo más no hay... Yo ya sé que tiempo hay, que voy a poder organizar todo bien... pero es loco pensar lo pronto que nos vamos de esta ciudad.
Al llegar al depto, eran cerca de las 7 y pico de la tarde y ya no pude resistir la tentación de acostarme un rato. A nada, pero es bueno tirarse a hacer nada de vez en cuando.
Después, llegaron Viviana y Javier y ella y yo nos dedicamos a los tallarines, y Javier a la salsa. Salieron riquísimos. Una receta más para mi haber, y para posibles reuniones próximas en algún lugar (que haremos en cuanto yo ande por ahí).
Hoy, en el colegio le comenté a la secretaria (me lo sacó con tirabuzón) que nos vamos a España y al menos ella, lo tomó bien. Es que claro, mi miedo era que se lo tomaran muy mal, pero de todas formas, ¿qué se puede hacer? Es como es y nos vamos, así que se lo tienen que tomar bien, no les queda otra. Pero en general, esa no es mi actitud. Yo quería comentarle a la directora lo imprevisto que fue todo y explicarle que cuando en febrero le dije que tenía planes de quedarme unos años más, realmente era así. Pero que las cosas cambiaron de un martes a un jueves (y no de un día para el otro, como siempre se dice). Confío en que todo ande bien. El jueves les cuento a los alumnos de 5º año. Es muy simpático este colegio porque una de sus ideas es que los alumnos y los profesores se lleven bien, entonces fomentan intercambios que para mí son novedosos, como ir a desayunar a cafés. Yo, que soy más del mate, les propuse para el jueves unos mates, y galletitas o torta o lo que les guste. Y ahí les contaré. Es que si les cuento en una clase normal, seguramente harán varias preguntas y perderemos el hilo del tema. Entonces, mejor dedico un día a que hablemos y después seguimos con la enseñanza/ aprendizaje. Después les tendré que decir también a los de 4º, pero con ellos hasta ahora sólo tuve una clase y por eso no compartimos tanto tiempo. Supongo que también organizaré unos mates.
Anoche nos acostamos tarde pero por suerte, dormí bien. ¡Qué buen cambio! Es increíble lo bien que viene una noche de buen sueño luego de 4 (¡¡!!) de cierto insomnio.
Ahora, no sé muy bien qué sigue. Ya estoy tirando algunas cosas (¡era hora!!) pero todavía no embalé nada. Ya llegará ese momento.

Primer Reporte

Pasaron los días. Para poco usé esta compu más que para llevar las cuentas y entretenerme. Pero Dios mío, llegan momentos como este en que realmente necesito sacar de alguna forma todo lo que he guardado. Sólo pasó un mes desde la primera noticia fuerte de este año. Fue el viernes 12 de febrero. Me enteré, mientras estaba en el trabajo, de que Dani había muerto. Mi tío. El menor de los hermanos de mamá. Cierto es que estaba mal, física y espiritualmente, pero resolverlo muriéndose... da tristeza. Me da tristeza. Después, un mail casual de papá, de esos que escribe los domingos a sus dos hijas que viven lejos de su casa. “Queridas hijitas... o queridas Juli y Nati... etc. Los abuelos tienen ganas de irse a Links”. Una cosa es pensarlo y otra es “en agosto o septiembre se mudan”. Ya sé que la vida sigue, como me dijo Javi hoy, y que lo importante es que los abuelos estén bien... pero Ingleston es el símbolo de unos años felices. Y me da un poco de pena que se venda.
El martes pasado (9 de marzo) fue mi primer día de profesora en un secundario acá en Tucumán. El colegio funciona de mañana, pero me arreglaron los horarios de tal modo que puedo seguir con la Legislatura. Lo único es que tengo que madrugar: entro 7:30. Cuando a las 9 llegué a la Legislatura, estaba ansiosa por contarle a Javi (chat mediante) que me había ido bien. Eso significa mucho para mí, ya que mi experiencia docente en 9 de Julio fue bastante estresante. Prendí la computadora, me conecté a Internet, y cuando le estaba por contar a Javier cómo me había ido, él me sorprende diciéndome que era muy probable que se ganara una beca para ir a España sin concursar. Esto es así: en general, hay bastante gente que quiere irse del país. Entonces, cuando hay una posibilidad de irse, es tanta la gente que aspira al puesto, que se gana ese lugar por mérito (notas en la facultad, antecedentes, etc.) y por la importancia del proyecto de investigación. Y en general, ganar esas becas suele ser un tanto complicado. Bueno, resulta que una profesora que Javier tuvo cuando estudiaba en Olavarría, Norma, conoce a un ingeniero español (se llama Hugo) que trabaja en los temas que Javi ha estudiado. Hugo le mandó un e mail a Norma y le pidió que le recomendara un “Ingeniero joven, muy trabajador, que tenga el Magíster de Tucumán y que se pueda pagar un pasaje a España” para trabajar en un proyecto por tres años, con la posibilidad de hacer una tesis doctoral, cobrando mil euros por mes y con seguro médico. Norma lo recomendó a Javi. Es que realmente, era el candidato. No sé si Norma conoce otra persona con esas cualidades. El martes Javier se enteró de que Norma lo había recomendado. Pasamos ese día bastante alterados, y muy entusiasmados. Pero en todo el miércoles, Javi no tuvo ninguna noticia del español, y tuvimos que empezar a pensar que podía ser que él no se ganara la beca. Estábamos refunfuñando en el chat, cuando al mediodía Javi deja de contestarme. Yo almorcé en la oficina y me fui a la facultad. Al llegar al depto, estaba medio bajoneada, tristonia (como me solía llamar en el chat), con ganas de llorar. Como estaban Viviana y Javier estudiando, yo me puse a ordenar, a limpiar el baño... Y en eso, Javi me dice que si estoy tan triste, tal vez puedo irme un tiempo a visitar a mi familia y a estar con mis seres queridos. Algo me sonó mal, aunque no estaba pensando mucho. ¿Cómo me iba a ir si tenía que trabajar? Pero bueno, pensé que Javi quería ayudarme a que me tranquilizara. Cuando Vivi se fue, Javier me hizo sentar. Me explicó que al mediodía había tenido una llamada telefónica ¡de España!! Y que Hugo lo quiere tener en España dentro de un mes!!! Así que nos vamos... Javi tiene que hacer unos cuantos trámites y en cuanto los tenga listos va a viajar. Yo, en cambio, me voy a tomar un tiempo más para cerrar mis cosas, ir a visitar a varias personitas especiales y organizar los viajes: llevar varias cosas de acá a 9 de Julio o Pehuajó y las cosas que nos llevaremos a España. La verdad es que no puedo creer todo esto, imagínense que todo pasó en 3 días!!! Yo supongo que viajaré a España después del cumpleaños de mamá, para pasarlo con ella, porque todavía es temporada baja y además, porque así no pasa mucho tiempo entre que yo me voy y viene Nati de visita. El viernes chateé con dos tucumanos que están trabajando con Hugo y me contaron que es bastante barato viajar a Inglaterra, así que si no la veo acá, la veré allá!!! Y también tengo ganas de conocer a los hijitos de los primos, y de volver a verlos a todos!!!
Por suerte, gracias a mi abuelo Ken especialmente, tengo la posibilidad de sacar el pasaporte británico, y así la vía libre para Europa. Si no lo tuviera, todo sería bastante complicado.
El jueves salimos con Javi a cenar, y a distraernos un poco porque la verdad es que estábamos muy nerviosos, y mientras esperábamos la comida, hablábamos y hacíamos la lista de todo lo que tenemos que hacer... es tanto!!! Nos acostamos a eso de las 23:30, y a la otra mañana me desperté a las 5!! Eran las 5:40 y no me podía dormir, así que me levanté y me puse a limpiar los pisos!!! Lo mejor es que cuando temprano, llegué al trabajo, y abrí el mail, me encontré con que la locura de España no era todo: tengo la nota de mi tesis, y me saqué un nueve!!! Estoy taaan contenta!!! Y muy alterada.
El viernes pude hablar con Matilde, mi profesora en la Universidad Nacional de Tucumán y gracias a Dios, me apoya y voy a poder terminar mi adscripción. Tal vez sea en agosto del año que viene, pero no importa: sólo quiero saber que cumplí con esa etapa. Además, me va a hacer una carta de recomendación, que es algo sumamente importante. Me acosté a las diez, no daba más de tantos nervios... y me desperté a las 6 y cuarto... Anoche no me podía dormir, eran las dos menos cuarto y yo pensaba en levantarme a ordenar, pero me dormí... para despertarme 6 menos cuarto!! No me dejé levantarme y dormí un rato más. Pero no demasiado, y hoy ya estaba preocupada por mi corazoncito.
Algo muy bueno es que parece que no dejaríamos plantada a la familia que nos alquila el departamento: el sobrino del doctor Danesi quiere mudarse, y hoy vino a ver el depto y le gustó mucho. Eso sería bueno para los dueños y para nosotros, ya que es probable que compartamos el gasto del depósito de garantía, y usaríamos ese dinero para hacer la mudanza de nuestras cosas a la provincia de Buenos Aires.
Hoy Javier compró el Clarín para ver el suplemento de viajes y parecería que hay muy buenas ofertas a Madrid. Ya averiguaré yo mañana.
Otra cosa que pude hacer hoy fue preparar la clase de mañana a la mañana, que no sé cómo saldrá, pero al menos pude pensar en algún tema.
Algo muy bueno que nos está pasando es que en general, toda la gente querida nos está apoyando. Nuestras familias, salvo mi mamá (que está muy shockeada con la noticia) se mostraron muy contentas y parece que nos van a ayudar a que todo salga bien. En especial mi familia, tiene bastante experiencia con respecto a viajes así, largos, y espero que la podamos capitalizar. Pero no sólo la familia nos apoya: Javi tiene todo el respaldo del Doctor Danesi, y eso para nosotros significa muchísimo, ya que es la forma que Javi tiene para seguir con el Conicet, que es su punto de apoyo profesional acá en la Argentina. Y que Matilde me permita faltar de acá a septiembre y aún así completar la adscripción, significa mucho para mí. Los amigos, ni hablar... todos están contentos y nos felicitaron.
En situaciones como estas uno ve cómo es que la vida nos sorprende. Hace más o menos unos quince días, yo compré todo lo necesario como para pasar unos cuantos meses más acá: lavandina, café, desodorante, detergente, harina, azúcar, legumbres, latas de conservas... y de golpe, tengo que pensar cómo hacer para tratar de consumir todo eso en estos días que nos quedan acá...
Recién leí un mail de mi amiga Eliana, y como siempre, funcionó como disparador. Me preguntaba si esto es bueno para mí. Y sí, más allá del shock que tengo ahora, creo que será una buena experiencia. Por supuesto que comenzaré trabajando, pero luego trataré de estudiar algo, o de hacer algo que me haga crecer. Además, uno de mis sueños pendientes era conocer los lugares más importantes de Europa, y ahora se va a hacer realidad. También volveré a ver a mis primos y veré si es que efectivamente son tan cerrados o que no tienen feeling con Nati.
Se vienen unos días de mucho ajetreo, pero trataré de llevar este diario.
Ahora, me caigo de sueño...